viernes, 25 de febrero de 2011

EL PUEBLO MALDITO DE BELCHITE, EN ZARAGOZA

Tras la entrada que realicé sobre la los misterios de la localidad burgalesa de Ochate, hoy traigo a este blog una nueva historia de pueblo maldito.

Se trata de la localidad zaragozana de Belchite. En este pueblo tuvo lugar durante la Guerra Civil uno de los enfrentamientos más cruentos entre republicanos y nacionales. Sin entrar en consideraciones políticas de ningún tipo, sólo decir que la batalla se zanjó con más de cinco mil muertos, quedando el pueblo totalmente en ruinas.

Durante la posguerra, el gobierno del general Franco decidió que, en lugar de reconstruir Belchite, se construyese un pueblo junto a las ruinas del anterior, que actualmente se conoce como Belchite Nuevo.
El fantasmagórico conjunto que conforman las ruinas abandonadas, y en gran parte cerradas al público, reciben el nombre de Pueblo Viejo de Belchite.

Natalio Baquero, uno de los últimos vecinos que abandonó el pueblo, dejó escrita la siguiente frase en una de las puertas de la antigua Iglesia de San Martín: “Pueblo viejo de Belchite, ya no ten rondan zagales, ya no se oirán las jotas que cantaban nuestros padres”. Esta pintada, firmada con las iniciales de su autor, N. B., sigue viéndose nítidamente en la actualidad.

Comienza la leyenda de Belchite
Dado el trágico pasado de Belchite, sus ruinas se convirtieron en la década de los sesenta en lugar de peregrinación de investigadores atraídos por los rumores de figuras fantasmagóricas que recorrían las abandonadas calles.

Edificios como los conventos de San Rafael y San Agustín, la tenebrosa torre del reloj, el viejo cementerio o la iglesia de San Martín, todos ellos en un estado lamentable, fueron algunos de los lugares elegidos para realizar psicofonías (ver entrada del 5 de enero de 2011 en Sucesos Paranormales). Los resultados no defraudaron: gritos, lamentos, ruidos de bombardeos y disparos son algunos de los truculentos sonidos que han quedado registrados en las cintas de grabación.

A las numerosas psicofonías que se han grabado a lo largo de los años se unen los testimonios de investigadores, curiosos y valientes que han osado pasar una noche entre las ruinas de Belchite. Entre otros fenómenos parapsicológicos se encuentran las presencias fantasmales que transitan por sus calles, fotografías que registran figuras extrañas entre las ruinas, voces nocturnas que piden que abandonen el lugar o campanas (inexistentes hace años) que tañen lastimeras en la noche. Incluso hay excursionistas que aseguran que durante la noche han despertado alarmados al oír como alguien arañaba las paredes de la tienda de campaña, descubriendo al salir al exterior que no había nadie en los alrededores.

¿Pueblo maldito o montaje?
Sin duda el aspecto tenebroso de Belchite, junto a los terribles hechos que acontecieron en sus calles, invitan a experimentar muchas sensaciones extrañas y misteriosas. Puede pensarse que es obra de la autosugestión…

Los más escépticos atribuyen todo a un elaborado fraude, pero está claro que son muchos los visitantes que han experimentado sucesos extraño e impensable que todos ellos se hayan puesto de acuerdo para realizar un montaje.

Además, los investigadores se defienden recordando que, en una ocasión, las voces amenazantes fueron seguidas del desprendimiento de un trozo de techo, que fue a caer en el mismo lugar donde se encontraban momentos antes.

De todas formas, nada más esclarecedor que invitar a los no creyentes a pasar una noche entra las ruina del Pueblo Viejo de Belchite. Yo, desde luego, tengo muy claro que no lo haría.

Pueblo en ruinas de Belchite. Foto de Ecelan en Wikimedia Commons. http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Belchite_-_Vista_general01.JPG

jueves, 24 de febrero de 2011

¿QUÉ SON LAS PSICOFONÍAS?

Las psicofonías son un preciado objeto de estudio para los parapsicólogos de todo el mundo, que las consideran un medio de comunicación con el más allá.

Las psicofonías forman parte de los fenómenos parapsicológicos más interesantes de los últimos 100 años. Se denominan así todos aquellos sonidos que el oído humano no puede percibir pero que sí quedan registrados en aparatos de grabación de cualquier tipo, y que son atribuidos a espíritus del más allá.
Las psicofonías se incluyen dentro del llamado fenómeno parapsicológico de la Transcomunicación Instrumental (TCI), que aborda la comunicación con hipotéticos seres o entidades, que no percibimos, mediante aparatos eléctricos.

El origen de las psicofonías

Previamente a la aparición de la primera psicofonía, en el año 1959, algunos célebres investigadores de la historia, como sir Oliver Lodge o Marconi, intentaron inútilmente captar frecuencias sonoras que pudiesen ocupar determinadas longitudes de onda en el espacio. Pretendían sintonizarlas y poder captar las voces y los ruidos producidos por los miles de seres que habían morado en nuestro planeta.

Pero fue Thomas Alva Edison, uno de los grandes inventores del siglo XIX, quien puso un mayor empeño en ello. Su deseo de poder captar la voz de su madre, recientemente fallecida, le llevó en 1920 a la creación del fonógrafo. No consiguió su objetivo, pero dejó para la posteridad un invento cuyas inmensas posibilidades de utilización no logró vislumbrar en vida.

La primera psicofonía fue captada, de forma casual, por un realizador sueco de documentales cinematográficos llamado Friedrich Jürgenson. Durante el verano de 1959 Jürgenson, que se hallaba de vacaciones en Móinbo, pequeña ciudad cercana a Estocolmo, decidió registrar el canto del pájaro pinzón para realizar un documental. Para ello instaló un magnetófono en un bosquecillo cercano a su vivienda.
Al rebobinar la cinta para escucharla Jürgenson pudo percibir, además de los pájaros, que se habían grabado unas conversaciones lejanas que hacían alusión al canto de las aves. Convencido de que alguien se había introducido en su zona mientras grababa, decidió repetir la operación, esta vez asegurándose de que no se hallara nadie cerca. Cual sería su sorpresa cuando, al reproducir la grabación, escuchó perfectamente, junto al canto del pinzón, la voz de su madre fallecida. Según Jürgenson, en la grabación se escuchaba lo siguiente: “Friedel, mi pequeño Friedel. ¿Puedes oírme?”.

Divulgación del fenómeno

Jürgenson contó desde el año 1964 con la inestimable colaboración del doctor letón Konstantin Raudive, ex profesor de psicología en las universidades de Upsala y Riga, quien realizó miles de psicofonías a lo largo de su vida, hasta el punto de que estos fenómenos son también conocidos como “Voces de Raudive”.

Jürgenson y Raudive investigaron en unión durante algún tiempo, intercambiando teorías, hipótesis y conclusiones. De esa época surgieron dos libros imprescindibles para informarse sobre las psicofonías: Conversaciones por radio con los difuntos de Jürgenson (1967) y Lo inaudible convertido en audible: siguiendo las huellas de los espíritus de Raudive (1968).

Sus estudios han sido continuados por múltiples investigadores y parapsicólogos, como Theodor Rudolf, H. Heckman, G.W. Meek, P. Jones, Klaus Schereiber, Ken Webster o el matrimonio Harsch-Fischbach.
En España las psicofonías fueron introducidas de forma experimental por el profesor Germán de Argumosa en 1971, que prefería denominarlas parafonías. Realizó cientos de ellas y allanó el camino para otros destacados investigadores, como Sinesio Darnell, autor del primer libro español sobre psicofonías: Voces Sin Rostro. Otros destacados investigadores de este fenómeno parapsicológico en nuestro país son Pedro Amorós o el doctor Fernando Jiménez del Oso.

Cómo realizar una psicofonía

Es imprescindible conseguir un magnetófono de casete para la grabación de psicofonías. Hoy en día es un aparato que se encuentra en desuso, pero es el que resulta más cómodo y efectivo para esta operación. Dicha grabación debe efectuarse en un lugar tranquilo y con el mayor silencio posible, preferentemente de noche.

Es conveniente desenchufar todos los aparatos eléctricos que haya cerca para evitar posibles interferencias, en especial equipos de radio, televisores, vídeos o similares.

La cinta utilizada debe ser virgen. Con ello se evita la presencia de sonidos por un posible borrado defectuoso. Hay que situar el micrófono receptor a cierta distancia para que no recoja el sonido del rotor del magnetófono al enchufarlo, y situarlo sobre una almohadilla o elemento blando para evitar que recoja vibraciones. Se activa el aparato y se deja que grabe en silencio. Posteriormente se rebobina y se escucha con mucha atención para captar una posible psicofonía.
Hay lugares que poseen un mayor atractivo para realizar este tipo de grabaciones, como aquellos en los que se han vivido situaciones dramáticas o trágicas.

Para realizar e investigar psicofonías es imprescindible poseer una mente abierta, sin escepticismo, y proceder con el mayor respeto, rigor y seriedad. No hay que olvidar que se trata de un posible medio para contactar con los muertos.


El editor original de este artículo es Suite101: http://www.suite101.net/content/el-misterio-de-las-psicofonias-a11842