viernes, 15 de abril de 2011

La vida de ultratumba en la mitología egipcia

Para los antiguos egipcios, tras la muerte el alma comparecía ante un tribunal presidido por el dios Osiris. El viaje al más allá constituía todo un rito.

Una de las principales características de la mitología del antiguo Egipto (civilización que se formó en torno al río Nilo alrededor del año 3150 a.C.) era la creencia en la inmortalidad del alma y la práctica de toda la serie de complicados ritos que ello implicaba.

Todo este especial entramado llevó a escribir al historiador griego Herodoto “que los egipcios fueron los más religiosos de todos los hombres”.

Tras la muerte, comienza el juicio

Para el pueblo egipcio, Osiris viajaba al mundo de ultratumba cada noche. Allí comparecían ante él, y otros dioses auxiliares, las almas de aquellos que habían dejado el mundo terrenal.

Este tribunal interrogaba al alma, y podía ver con perfecta claridad sus obras pasadas. Por su parte, el alma debía defender su causa recitando el Libro de los Muertos, por ello a cada momia se le incluía un ejemplar.

Tras finalizar su defensa, el dios Anubis pesaba en una balanza todo el bien y el mal que el alma había causado y, posteriormente, los dioses Thot y Pacht informaban por escrito a Osiris, juez supremo, para que éste dictase sentencia final.

Si el veredicto era favorable, el alma ascendía, tras nueve años de purgatorio, al entorno celestial. Si el resultado era negativo, el alma estaba obligada a volver a la vida transmigrando sucesivamente al cuerpo de diversos animales a los que llegaba a bordo de una barca. Tras superar diversas vidas, renacía como el ave Fénix en el seno eterno, siempre y cuando el cuerpo o Ka no se hubiera corrompido.

Para evitar la descomposición del cuerpo, los egipcios se convirtieron en auténticos maestros del embalsamamiento.

El arte de la momificación

En un principio, sólo los faraones tenían derecho a participar en la vida futura, pero al llegar el nuevo imperio todos los egipcios esperaban vivir en el más allá, y preparaban, de acuerdo a sus posibilidades económicas, su tumba y su cuerpo.

El embalsamamiento de las clases superiores era realizado de forma mucho más rigurosa. Según explicaba Herodoto, primero les sacaban los sesos por la nariz mediante un hierro y una serie de drogas que introducían en la cabeza.

Posteriormente abrían el bajo vientre para extraer los intestinos, que guardaban en una vasija llena de aceite de palma. Rellenaban la tripa con hierbas aromáticas, para a continuación coser el cuerpo con el mayor de los cuidados.

Tras desecar el cuerpo con sal natrón durante setenta días, lo lavaban y envolvían con tiras de tela de algodón engomadas. El cadáver ya estaba listo para ser introducido en un sarcófago con forma humana y ser entregado a sus familiares, que lo instalaban de pie en una sala destinada exclusivamente a él.


El original de este artículo mío se halla en Suite 101: http://www.suite101.net/content/la-vida-de-ultratumba-en-la-mitologia-egipcia-a14397

Momia egipcia

Créditos / Autoría: Klafubra

martes, 22 de marzo de 2011

ECM, experiencia cercana a la muerte

Un fenómeno recurrente entre los que sobreviven a su deceso

La visión del tunel y la luz se repite en las ECM.

Créditos / Autoría: Jesse Krauß


Muchos de los pacientes que tras sufrir "muerte clínica" y ser declarados fallecidos regresan a la vida coinciden en sus relatos sobre las sensaciones que experimentan.

Se denomina experiencia cercana a la muerte o ECM (del inglés, near-death experience, NDE) a la extraordinaria situación que experimentan muchas de las personas que han estado a punto de fallecer o que han pasado por una muerte clínica y han conseguido superarla.

El interés público y científico por este fenómeno comenzó tras la publicación en 1975 del libro “Life after Life” (Vida después de la Vida) de Raymond Moody, un psiquiatra norteamericano que, tras conocer la vivencia del Dr. George Ritchie durante la guerra, se decidió a estudiar este tipo de experiencias.

“Vida después de la Vida” se convirtió en un bestseller y dio pie a que otros médicos y científicos comenzaran su propia investigación. Es el caso del Dr. Kenneth Ring, de la Universidad de Connecticut, quien tras reunir gran número de informes sobre esta experiencias decidió fundar la IANSDS (International Association for Near Death Studies) en 1977.

Un patrón que se repite

La extraordinaria coincidencia entre las sensaciones que constatan los que han sufrido una ECM convierte a este fenómeno en un suceso insólito. En líneas generales, las fases que suelen reiterarse son las siguientes:

    * El paciente siente que flota sobre su cuerpo, y observa el dormitorio, el quirófano o el lugar en el que se encontraba (out-of body experiences, OBEs, experiencia extracorpórea), llegando a escuchar a los que se encuentran alrededor.
    * Posteriormente asciende por un oscuro túnel con una relativa rapidez, al final hay luz.
    * En el extremo del túnel vislumbra una figura que suele describirse como muy bella, blanca o transparente; a veces ve paisajes y escucha voces o música.
    * El paciente asegura no sentir ningún tipo de dolor, sólo una gran paz interior. Otras personas, por el contrario, hablan de experiencias terroríficas en el más allá.
    * Los familiares o amigos difuntos van a su encuentro.
    * Se suceden rápidamente los hechos vividos por el paciente, como si se tratase de una película.
    * El sujeto llega hasta un obstáculo, una puerta o un muro, y es entonces cuando toma conciencia de que aún no ha muerto. A pesar de la paz y tranquilidad que le envuelven siente que debe volver.

Explicaciones posibles

Hasta ahora, todos los estudios realizados sobre las experiencias cercanas a la muerte tienen características similares, independientemente de la formación social, cultural, intelectual o económica de los pacientes, y son también ajenos a su edad.

Muchas y diversas son las explicaciones que se aducen a tal fenómeno. Entre las más recientes se halla la teoría del ruido neuronal de la doctora inglesa Susan Blackmore, licenciada en psicología y filosofía de la parapsicología. La simulación que realizó en 1991 por ordenador del incremento del ruido neuronal en el córtex visual inducido por drogas o una enfermedad reveló una mancha de luz blanca que incrementaba su tamaño, lo cual, cuando se mostró en una pantalla, dio a las espectadores la sensación de moverse a lo largo de un túnel hacia una luz. Esta teoría no trata algunos hechos básicos, como el consumo de oxígeno relativo de la retina y el cerebro, así como el hecho de que la gente puede “ver la luz” a la vez que ve cosas alrededor de ellos.

Por su parte, el psicoanalista Carl Jung adoptó la idea de un sueño que surge de la conciencia colectiva. Pero la invocación de estos aspectos del inconsciente individual para explicar estas experiencias es tan indemostrable como cualquier explicación espiritual o inmaterial.

Algunos científicos y médicos achacan este fenómeno a los efectos de las drogas o medicinas que se recetan al paciente, pero existen testimonios de individuos que no fueron sujetos a medicación alguna.

Existe la teoría de la inundación de endorfinas (sustancias similares a la morfina en el cerebro), que son liberadas por el cerebro moribundo. Aunque esta explicación puede parecer plausible, resulta muy difícil de demostrar.

La hipótesis de la anoxia o falta de oxígeno, la secreción de serotonina o el trastorno disociativo producido por la ketamina son algunas de las posibilidades barajadas por los investigadores, pero de todas estas explicaciones proporcionadas sobre una base fisiológica ninguna cubre todos los sucesos que ocurren en una ECM.

Finalmente, hay que contar con las explicaciones espirituales. Algunas religiones interpretan este fenómeno como una prueba de que la mente o el alma, como entidad inmaterial, se separa de nuestro cuerpo físico en el momento de la muerte, dirigiéndonos hacia una nueva vida en el más allá. Sólo son demostrables mediante la fe.

Para más información sobre las experiencias cercanas a la muerte resultan recomendables los libros “Vida después de la vida”, de Raymond Moody; “Experiencias cercanas a la muerte”, de Giuseppe Amara o “Hacia la luz”, de Care Santos. También la película “Línea Mortal” de 1990, dirigida por Joel Schumacher y protagonizada por Julia Roberts y Kiefer Sutherland, gira en torno a esta interesante temática.

La edición original de este artículo mío se halla en Suite101.net: http://www.suite101.net/content/ecm-experiencia-cercana-a-la-muerte-a12978